La idea central
Criterio técnico al lado de la operación.
Una empresa que contrata software no compra código, compra una decisión: qué construir, en qué orden y hasta dónde. Esa decisión necesita dos saberes que casi nunca viven en la misma cabeza, el de la operación y el técnico.
Lummina pone el segundo al lado del primero y se queda ahí mientras dure el trabajo. La misma persona que entiende el problema es la que lo construye y la que responde cuando el sistema ya está en uso.
A quién servimos
Empresas medianas que ya funcionan y cuyo crecimiento choca con su propia operación: procesos que se sostienen en hojas de cálculo, sistemas que no conversan entre sí, tareas manuales que cuestan horas todos los días.
Servicios
Tres formas de trabajar juntos y una capacidad que atraviesa las tres.
- Primer paso
Consultoría
Entendemos tu operación a fondo y salimos con el problema dimensionado y el plan técnico escrito. Es el documento que decide qué se construye, en qué orden y cuánto cuesta, y es tuyo aunque después no trabajes con nosotros.
- Núcleo
Desarrollo a la medida
Software construido sobre tu proceso real, con entregas que puedes ver mientras avanzan. Corriges el rumbo cuando todavía es barato corregirlo.
- Continuidad
Soporte y mantenimiento
El sistema sigue acompañado después de la entrega: correcciones, ajustes y evolución conforme cambia tu operación. Disponible mientras lo necesites y cancelable cuando quieras.
- Transversal
AI y automatización
Automatizamos procesos, integramos sistemas que no se hablan y aplicamos AI cuando resuelve un problema concreto. Va dentro de la consultoría y del desarrollo, no como un producto aparte.
El método
Eliminar, simplificar, optimizar
Así miramos una operación antes de construir nada. Un proceso se estudia en este orden porque cada nivel cuesta más que el anterior.
- 01
Eliminar
Preguntar primero si el proceso tiene que existir. Muchas tareas manuales sobreviven porque nadie volvió a revisarlas desde que se crearon. Automatizar algo que sobra es pagar por conservar un problema.
- 02
Simplificar
Si el proceso debe existir, reducirlo antes de construirlo: menos pasos, menos aprobaciones, menos datos capturados dos veces. Un proceso simple se automatiza barato y se mantiene solo.
- 03
Optimizar
Con el proceso ya reducido, ahí sí entra la tecnología: automatizar, integrar sistemas que no se hablan, quitar la espera y el reproceso. El software se construye sobre la versión buena del proceso, no sobre la heredada.
Los tres niveles no siempre aplican. Hay procesos que no se pueden eliminar por regulación, por contrato o porque la empresa los necesita tal como están. Lummina propone el cambio y expone el costo de cada camino. La decisión de mover una operación la toma quien la vive.
Cómo trabajamos
Cuatro pasos, y en todos hablas con la misma persona.
Entender
Hablamos con quien ejecuta el proceso, no solo con quien lo dirige. Salimos con el problema dimensionado, el alcance escrito y una idea clara de qué construir primero.
Proponer
Presentamos el plan técnico y, cuando ayuda a decidir, una demostración hecha sobre tu caso. El objetivo es que veas la solución antes de comprometer el presupuesto completo.
Construir con avances a la vista
Desarrollo por entregas, con reuniones en una cadencia acordada desde el inicio. Ves el avance, opinas y corriges el rumbo mientras todavía es barato corregirlo.
Entregar y seguir
Capacitación, documentación y un canal directo para dudas. El sistema entra en operación acompañado, porque los primeros meses de uso real son los que revelan lo que faltaba.
Los cinco compromisos
- Hablas siempre con quien construye. No hay intermediario comercial.
- La cadencia de reuniones de avance se acuerda al inicio y se cumple.
- Documentación y capacitación van incluidas en la entrega, nunca se facturan aparte.
- Hay un canal directo de contacto durante toda la relación, no un sistema de tickets.
- Revisamos el sistema después de la entrega aunque no haya contrato de soporte vigente.
Lo que no prometemos: un tiempo de respuesta garantizado por escrito. Lummina responde rápido y no firma un plazo que no pueda sostener en su peor semana.
Preguntas
Lo que nos preguntan antes de empezar.
¿Por dónde empezamos?
Con una conversación de cuarenta y cinco minutos, sin costo, para entender la necesidad en general y ver si encajamos. Si seguimos, el paso siguiente es la consultoría: entender tu operación a fondo y dejar el plan técnico escrito.
¿Cuánto cuesta un proyecto?
No damos una cifra antes de entender la operación, porque sería un número inventado. El precio sale de la consultoría, cuando ya sabemos qué hay que construir y en qué orden. Lo que sí sabes desde el principio: la cotización incluye seguridad, pruebas, documentación y capacitación. Nunca son un extra que se recorta para bajar el precio.
¿Por qué se cobra la consultoría?
Porque es el trabajo que determina todo lo demás: qué se construye, en qué orden, cuánto cuesta y qué se puede eliminar antes de gastar en ello. Cobrarla nos permite dedicarle los días que necesita, y el resultado es un documento tuyo que puedes ejecutar con quien quieras.
Ya sé qué quiero construir. ¿Igual necesito la consultoría?
No siempre. Si llegas con el diagnóstico hecho y el alcance claro, puedes entrar directo a desarrollo. Si vemos que haríamos algo distinto, te lo decimos por escrito y te explicamos por qué. Después construimos lo que decidas tú.
¿De quién es el código cuando termina el proyecto?
Tuyo desde el primer día. El código, la documentación y los accesos viven en tu repositorio y tu infraestructura. Si mañana decides seguir con otro equipo, tienes todo lo necesario para hacerlo.
¿Qué necesitan de mi lado durante el proyecto?
Acceso a las personas que ejecutan el proceso, no solo a quien lo dirige. Sin esa conversación no hay criterio posible, solo ejecución a ciegas. Y la cadencia de reuniones de avance que acordemos al inicio, que se acuerda una vez y se cumple.
¿Cómo veo el avance mientras se construye?
Desarrollo por entregas, con reuniones en la cadencia acordada. Ves el avance funcionando, opinas y corriges el rumbo mientras todavía es barato corregirlo. Toda decisión con impacto en costo, plazo o riesgo se explica antes, no en el informe final.
¿Trabajan con empresas de mi sector?
No trabajamos por sector. Lo que define a un cliente de Lummina no es su industria, es el momento: tiene una operación real, la conoce a fondo y necesita criterio técnico para dar el siguiente paso. Operamos desde Colombia.
¿Qué pasa después de la entrega?
El sistema entra en operación acompañado: capacitación, documentación y un canal directo para dudas. Desde ahí puedes tomar soporte y mantenimiento, que es recurrente y lo cancelas cuando quieras. Revisamos el sistema después de la entrega aunque no tengas contrato de soporte vigente.
¿Pueden sumarse a mi equipo de desarrollo por horas?
Es un modelo legítimo y no es el nuestro. Lummina aporta criterio sobre una operación, no capacidad por hora. Cuando un proyecto lo pide sumamos gente de nuestro lado, y tu interlocutor sigue siendo el mismo.
La primera conversación no tiene costo.
Cuarenta y cinco minutos para entender la necesidad en general y ver si Lummina encaja. Escribes y te responde quien va a construir.
Hablemos- Correo
- info@lummina.com.co
- +57 311 709 1309
- Dónde
- Barranquilla, Colombia